Cadena Nacional #1

Para comenzar esta aventura parto desde el lugar que me dio el mayor sabor conocido en mi niñez, la heladería Tronador, frente a la plaza Armada Argentina, en Villa Luzuriaga, parte de la localidad bonaerense de San Justo. Donde los retos por manchas en mi ropa no importaban ya que lo mejor me lo llevaba puesto, el sabor; a lo Ratatouille1.

De ahí salgo en un auto grandote, tragador de nafta, por Camino de Cintura para llegar a Ruta 2 por La Plata. Me subo a la autovía. Pago peajes, cargo combustible, escucho música seleccionada especialmente, miro paisajes y carteles típicos. Cada tanto bajo la ventanilla para que mi mano palmee el viento.

Después de 404 kilómetros de medialunas calentitas (sí, las de Atalaya2) y carne al asador llego  a mi destino, Mar del Plata. Cuento las rotondas, la quinta es la mía, doblo a la izquierda y arribo al barrio que me vio crecer bajo el sol de verano y los vientos de invierno. Casi todas mis vacaciones de niña fueron allí, junto a un gran grupo de amigos en el barrio Pompeya, La Perla.

La iglesia era nuestra, no sólo rompíamos sus baldosas con nuestros skates sino nuestros dientes también. Cuando el hambre avanzaba cual malón contra cowboys, sumábamos  las monedas que algunos podían aportar y comprábamos pizza en Pepe´s, siempre cerca de nuestra iglesia, sobre la avenida Libertad. ¡Qué nombre lleva esa avenida!, lo mismo que sentíamos al cruzarla, y ahora con sólo recordarla,  libertad.

cadena nacional II MDQ

Frío, calor, nada nos detenía, y las berlinesas o churros rellenos de Manolo nos acompañaban incondicionalmente. Será la fantasía que conquista los recuerdos, pero creo que el propio español fundador nos abastecía de las mismas a través de una ventanita con olor a frito. Años después los skates fueron reemplazados por tablas de surf y bodyboard, y buscar olas se convirtió en nuestro nuevo objetivo, ya sea en el sur cerca de playa Serena, donde los acantilados con arena nos invitaban a hacer culi patín, o por el norte, sorteando piedras o el barco hundido que había arrastrado alguna vez una gran tormenta desde el puerto. Estar en el mar, era en ese entonces otro causal de libertad.

Años nuevos pasaron, siempre juntos en ese lugar, mis amigos, la iglesia cómplice y yo. Hoy los quise traer a ustedes aquí para que en este viaje sientan, como yo lo sentía,  el frío de aquellas mañanas de olas donde los huesos crujían sin cesar, el olor a sal,  la crema Sapolán3 escurriéndose entre los dedos, los infaltables asados y salidas de papá, paseando por las Sierras de los Padres (¡qué colores!), tomando el té en esa casita alpina en la cima.

Mar del Plata tiene muchos olores y de casi todos me adueñé. Puede que a algunos no les guste esta ciudad llena de turistas en temporada, pero yo conozco numerosas esquinas y lugares que son sólo míos porque no todos los saben apreciar.

Cada lugar es mágico pero no todos lo ven, la magia la lleva cada uno y la dosifica a su manera. Los dejo aquí, en “La feliz”, para que luego de una bocanada de mar sigan el camino.

No importa el tiempo que pase sin verla, cada tanto vuelvo para llenar mis pulmones de esa ciudad que a veces no la siento mía sino parte de mí.

Buen viaje.

 

Cadena Nacional

No importa cuanto me aleje, siempre está presente

Referencias:

  • 1Ratatouille: largometraje de animación que cuenta la historia de un pequeño ratón que se convierte en el mejor chef de Francia.
  • 2 Atalaya: tradicional parador de la localidad Bonaerense de Chascomús, donde los veraneantes suelen degustar sus deliciosas medialunas recién hechas.
  • 3 Sapolán Ferrini: crema hidratante que se utlizaba para las quemaduras solares.

Instrucciones de juego:

  • Este es un juego de muchos donde la premisa es viajar por esos lugares donde nuestro corazón tiene reservado un lugar. Solo tiene dos condiciones a respetar: se debe tomar el final del camino del participante anterior como punto de partida y de allí viajar hacia el próximo destino con el medio de transporte  que les apetezca, y siempre debe ser dentro del territorio argentino. Para participar solo se debe escribir a hola@otromapa.com con el asunto Cadena Nacional contándonos brevemente  a dónde llevarías el recorrido y por qué. Por lo tanto paso la posta, cedo el cetro, y a seguir esta cadena, que espero que nunca termine. Saludos.
  • Romina Marelli cruzarlapuerta.com

    Todo empezó gracias al amor,  comenzó a escribir en cuadernos soñando que se transformaran en libros. Creció con la idea de sanar heridas y se recibió de Licenciada en Instrumentación quirúrgica. Estudió varios años farmacia pero su pasión por la familia y viajar hizo que tomara la mejor decisión de su vida: dedicarse a esos dos últimos. Le encanta volar haciendo acrobacia en telas, fotografiar momentos únicos de sus viajes  y colaborar en el blog cruzarlapuerta.com. Otro Mapa encierra todo lo anterior.

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