#MePasóViajando: ¡Australia quiere matarme!

  • por Angie D´Errico
S

i alguna vez Australia estuvo en tus planes viajeros e hiciste un mínimo de búsqueda, una de las primeras cosas con las que te habrás cruzado es que: todo puede matarte.

Te reís, y seguro no te lo tomás en serio.

Llegás a Australia.

Estás tranquila cosechando, agarrás un ramo de arándanos jugosos y de repente tenés la mano mojada.

-¡Qué raro! – pensás, mientras observás el cielo y no hay ni una puta nube. Tampoco hay dejos de rocío. Podrías dejarlo pasar, pero no, porque estás en Australia, y acá nada es casualidad. En serio, tenelo bien presente, todo puede matarte.

Sí, sí, ese pajarito tierno con ojos de cachorro está planeando tu final.

Observás el árbol y ves una rana azul colgando de las hojas. De más está decirlo, esos arándanos que tenías en la mano vuelan por el aire mientras corrés a echarte agua y encomendarte a todos los dioses para que no se trate de alguna rana letal. Se te hincha un poco, ves un brote en tu piel…pero seguís acá.

Sobreviviste otro día más.

En la ingenuidad de los primeros días (bueno, sí, lo admito… de los primeros meses), yo pensaba que todo podía acabar con mi vida, lenta y dolorosamente (devorada por hormigas caníbales, por ejemplo), o de un segundo para el otro (¿y si me pica una araña letal?), o violentamente (comida por tiburones o cocodrilos); pero restringía la condición letal solo a los seres vivos.

Pero, oh no!

No, no, no señores.

La próxima vez que escuches que en Australia todo puede matarte, no seas un mente-cerrada y entendé: todo es… todo.

Si bien soy una persona catrasca y todo puede matarme (incluso en el lugar más inofensivo), y en Australia me picaron hormigas caníbales, me persiguieron tábanos descomunales (Ah, con uno tuve una pelea épica…lo maté de un arandanazo en la cabeza. El muy turro se había posado en un ramo de arándanos frente a mis ojos, y me miraba fijo, y yo lo miré… nos miramos… y en un impulso, le tiré mi arándano más grande directo a su cabeza de tábano mala onda. El pobre cayó al piso knock out).

Perdón, retomo.

Si bien varias alimañas mortíferas se cruzaron en mi camino, mi encuentro más cercano con la muerte ocurrió en diciembre del año pasado y fue por un incendio forestal.

Porque claro, como si no hubiese suficientes peligros en este hermoso país, desde diciembre a marzo toda la zona sur y sureste del estado de Victoria es 100% (por no decir 200%) propensa a incendios.

Época en la que, claramente, yo decidí instalarme ahí… trabajando en el campo (100% inflamable), viviendo en el medio de los pastos (inflamables), en un establo de madera y chapa. Ah, con tres cocinas a gas y por ende, 4890348 botellitas de gas.

Sí, sí, obvio, la piba vive en la zona de incendios en la época de incendios en una vivienda 100% inflamable.

Porque así soy yo.

Porque los conductores de monorriel somos temerarios (?).

O porque soy una boluda.

O porque en realidad, donde sea que estés en Australia, vas a estar al borde de algún que otro peligro.

Paso a contar la situación en particular.

Ya nos habían dicho que era una zona de incendios pero viste como es *tono de viejo de barrio*, te pueden decir muchas cosas, pero hasta que no lo vivís no lo entendés; no entendés la magnitud de la cuestión.

Era viernes por la tarde, estábamos con las pibas disfrutando unas birritas post laborales… el after farm (?), cuando viene la dueña del establo donde nos estábamos hospedando.

Charla va charla viene, nos dice:

-Chicas, para este fin de semana anuncian una alerta de fuego extremo. Deberían bajarse la aplicación que se llama FIRE UP para que… bueno… ya saben… por las dudas… las va a mantener al tanto de… si… ustedes saben… si…  si algo pasa.

Nos miramos entre todas

-Pero… ¿realmente es tan peligroso?  – Preguntamos, pensando en que la señora solo exageraba.

-No, bueno… siempre hay incendios pero mañana van a hacer 40 grados y mucho, mucho viento… ráfagas de 70km por hora… y eso no es bueno… no es una buena combinación

-Ahhhhh – decimos, sin entender del todo la cuestión.

-Yo me iba a ir a pasar el finde afuera, pero por las dudas me quedo… por si… bueno… eh… bajen la aplicación.

La mujer se va, nos miramos y, acto siguiente, cometí el peor error de la vida…

Me bajé la aplicación.

¿Para qué?

Al día siguiente…a partir de las 5 de la mañana me empezaron a llegar notificaciones.

INCENDIO A 30 KM

INCENDIO A 20 KM

INCENDIO A 15 KM

INCENDIO… INCENDIO… INCENDIOOOOOOOOOOOOOOO

Así, cada cinco minutos.

A las 7 de la mañana ya estábamos trabajando con las manzanas, en una granja enorme y perdida en el medio del bosque.

Tipo 11:30, (media hora antes de terminar la jornada) me llega la notificación número 34958080 que decía:

ALERTA URGENTE, USTED ESTÁ EN PELIGRO. INCENDIO A MENOS DE 5KM, EVACUE INMEDIATAMENTE.

La miro a mi amiga y le digo:

-Che… en teoría hay un incendio cerca… dice la aplicación que deberíamos evacuar.

Miramos para todos lados, no veíamos nada.

-Mmmm creo que hay olor a quemado…

PIIIIP

ALERTA – INCENDIO A 3KM EVACÚE YA. DIRÍJASE A UNA ZONA CON FUENTE DE AGUA INMEDIATAMENTE.

-Che boluda, ya fue… vamos… si total faltan 15 minutos para terminar, hace mucho calor. Vamos y le decimos al tipo (nuestro jefe) que recuperamos el lunes.

Nos subimos al auto y cuando vamos llegando a la entrada de la granja donde está la oficina notamos un ambiente un tanto alterado: el típico aire relajado campestre había sido reemplazado por todos corriendo, autos arrancando a toda velocidad y dos minas con remeras de bomberos voluntarios hablando por teléfono a los gritos.

-Ajám.

-Bueno… claramente nos tenemos que ir.

Nos dirigimos para nuestra casa y mientras vamos llegando, mi teléfono no para de sonar.

EVACÚE YA.

NO PIERDA TIEMPO BUSCANDO SUS PERTENENCIAS, SOLO BUSQUE AGUA Y EVACÚE.

-Che boluda… todo bien pero vivimos en un establo de madera… ¿vamos a estar seguras ahí?

-Y pero ¿a dónde podemos ir?

-No sé… vamos y hablamos con la dueña a ver qué opina.

MANTÉNGASE HIDRATADO. PELIGRO INMINENTE.

EVACÚE AHORA.

NO VAYA PARA EL NORTE O NORESTE. EVACÚE HACIA EL SUR.

Cuando estábamos llegando a nuestra casa, el humo ya era totalmente visible. El olor insoportable y ni hablar del calor y el viento.

RUTAS AL NORTE CERRADAS. NO INTENTE HUIR PARA EL NORTE.

Llegamos.

Atrás nuestro llega la pareja de argentinos con los que compartimos vivienda y los ponemos al tanto. La única con la aplicación era yo.

-¡Chicos! Estoy entrando en crisis nerviosa, esta aplicación del orto es lo más amarillista de la vida. Me voy a infartar.

-Sí Angie, eliminala, es al pedo. Esperemos que venga la dueña.

PIIIIIIIIP

ÚLTIMO AVISO – USTED ESTÁ EN GRAVE PELIGRO, EVACÚE AHORA.

AY LA PUTA MADRE.

INCENDIO A 3 KM – ZONA SUR.

La dueña no estaba en la casa, así que la llamé para contarle que la aplicación me estaba traumatizando un poquito. Le explico cuál es la zona incendiada y recibo una respuesta que me calma (bueno… “me calma”):

-No, miren… está cerca claramente pero está atrás de la calle. Para que estemos en peligro, el fuego tendría que cruzar la autopista y es muy poco probable. El problema sería si se incendia de nuestro lado. No importa que el fuego esté a solo 1 km es muy raro que cruce la calle.

Nos calmamos un poquito y yo recuerdo que hay una ciudad a unos 15 minutos en auto.

-Che, ¿y si vamos para Lilydale? No creo que pase nada pero para no seguir panickeando… mejor salir de este cuadrado inflamable en el que estamos.

-Ahhh, sí, de una.

PIIIIIIIIIIIP

LAS RUTAS ESTÁN CORTADAS.

PIIIIIIIIIIIIIIIIIP.

EL MOMENTO DE DECIDIR ES AHORA. EVACÚE O BUSQUE UN REFUGIO YA.

PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIP

-AY ESTA APLICACIÓN DEL ORTO… ¡¿QUÉ HACEMOS?!

En ese momento llega la dueña, nos viene a ver y nos dice:

-Miren… se ve peor de lo que esperaba. No creo que pase nada, pero… ¿Tienen agua? Agarren botellas de agua, en el cuarto están las sábanas que son anti-inflamables, pónganselas encima y esperen. Yo me voy a quedar enfrente de mi casa. Ya mandé a mis hijos lejos… pero igual no va a pasar nada.

Se va.

PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIP

ALERTA URGENTE, USTED ESTÁ EN RIESGO – ES MUY TARDE PARA HUIR AHORA. QUÉDESE DONDE ESTÁ. BUSQUE FUENTE DE AGUA, BUSQUE UN REFUGIO SEGURO. MANTÉNGASE A SALVO.

NO INTENTE HUIR, O HUYA BAJO SU PROPIO RIESGO.

BUSQUE FUENTE DE AGUA.

PELIGRO INMINENTE.

Las alarmas de bomberos no paran de sonar, helicópteros que van y vienen, el humo y el olor a quemado son insoportables.

La garganta se me seca, miro a los chicos con cara de desolación pero intentando disimular mi sentimiento de “listo, claramente iba a sufrir una muerte violenta”, y les comento lo más tranquila que puedo:

-Ay, che ¿pero qué hacemos? Porque la aplicación dice que deb—

PIP

Los 4 recibimos, al mismo tiempo, un mensaje de texto que venía directo del Gobierno.

Nos miramos entre todos. Cada uno abre su celular y lee en silencio:

BUSH FIRE EMERGENCY WARNING FROM CFA – WANDIN NORTH

BUSQUE REFUGIO INMEDIATAMENTE. Y ESTÉ ATENTO A LA RADIO. ACTÚE AHORA.

app fire emergency

En la desesperación, con mi amiga decidimos ir a la ciudad, más que nada, para no estar al borde de la histeria. No porque creyera que fuese a pasar algo de verdad, pero que la dueña, una australiana todo terreno esté asustada, no me dejaba nada tranquila.

Salimos corriendo, agarramos el auto y partimos.

Humo, colas de autos, calles cortadas, policías desviando.

“El día después de mañana”, un poroto!

Nos acercamos al policía, le decimos que queremos ir para la ciudad, nos da la indicación y emprendemos retirada, junto con una fila de autos interminables.

En un momento nos perdimos…

-BOLUDA, ¿ES ESTE EL CAMINO?

-AY! NO SÉ. NO SÉ.

-Preguntémosle a ese auto, bajá la ventanilla y gritamos.

Del auto de enfrente (toda una familia, perro incluido) nos gritan que estamos en buen camino.

Veinte minutos más tarde finalmente llegamos a la ciudad, nos quedamos adentro del shopping y yo eliminé la puta aplicación.

Por suerte, no pasó a mayores.

Bueno, en el sentido que no murió nadie, porque el incendio tardó 3 días en apagarse. Participaron 70 dotaciones de bomberos, la granja que se incendió (que resultó ser la que estaba al lado nuestro) perdió una gran cantidad de hectáreas y a la casa más cercana (la única que fue alcanzada por el fuego) se le incendió solo una pared.

La próxima vez que escuches que Australia quiere matarte… creelo, tomá las precauciones necesarias, pero no te bajes ninguna aplicación. Es más probable que termines muriendo de un infarto, que del peligro en cuestión.

  • Angie D´Errico

    Desde 2012 Angie recorre el mundo a paso lento, viviendo y trabajando en el camino para poder entender la cultura de cada país que visita. Viajando sin ningún plan en mente más que conocer, conocerse, compartir, motivar a todos a viajar y desmitificar el mundo viajero . Comparte sus vivencias en titinrountheworld.com

Showing 2 comments
  • Seba
    Responder

    Naaaa, me mataste. Tus enojos con cada advertencia de la aplicación son mortales.
    Larga vida a Titin!!!
    Abrazo

  • Dai
    Responder

    Fue muy interesante!!! jaja no sabia q existia tal aplicacion >.<

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