Instinto animal

  • por Lucía Sánchez y Rubén Señor

P

erdona que te moleste pero es que hace mucho que no hablamos y bueno, sinceramente… te echo de menos. Viajas por el mundo en busca de diversidad, de rostros, de pueblos, de historias presentes y pasadas. Yo, sin embargo, no entiendo de culturas. No comprendo las diferencias que afirmas que existen entre etnias, qué significa eso de formar parte de un grupo social, ni cual es la disparidad entre hombres con o sin dinero. Aun así, voy contigo a todas partes.

Esperando.

Siendo honestos, he de reconocer que no tengo ni idea de que es “lo que se lleva” y los últimos cambios en tu forma de vida me tienen algo adormecido. Me han llevado a la hibernación temporal, al letargo, y hay quienes se atreven incluso a pronosticar mi desaparición.

instinto_animal_algo_que_recordar_04

Es posible que ahora no me necesites para moverte. Conoces de sobra el camino de casa a la oficina. Tampoco “tiras de mí” para encontrar comida. Sabes perfectamente en qué pasillo del hipermercado están las latas de lentejas en conserva. Lo asumo. Las comodidades de la vida moderna limitan nuestra relación. Poco puedo hacer contra ello pero, quiero que sepas que sigo aquí. Para lo que necesites.

No sé si te has dado cuenta pero, aunque no siempre me escuchas, seguro que te sorprendes de lo que eres capaz cada vez que lo haces. No lo niegues. Es en ese momento, cuando te despojas de todo lo que se supone que tienes que hacer, de lo que te sobra. Cuando te liberas. Cuando sale tu lado más puro. Más básico. Más natural. Cuando vuelves a ser tú.

Casi sin pensarlo.

instinto_animal_algo_que_recordar_02

Para ser sinceros, no me tienes tan abandonado. Basta con que en tu cómoda vida se produzca un episodio ajeno a tu voluntad. Algo que se escapa a tu control. Algo que no te explicaron en la escuela. Basta por ejemplo con que te conviertas en padre para que te olvides de la tecnología y me pidas consejo. Basta con que te pierdas en medio de la montaña para que reordenemos juntos tus verdaderas prioridades. Basta con que te enfrentes al miedo, con que sientas el frío o el hambre para que vuelvas a confiarme tus más ocultos secretos.

instinto_animal_algo_que_recordar_05

¿Lo ves? Estoy aquí. No te he abandonado.

Aunque algunos te digan lo contrario no pretendas deshacerte de mí. Soy herencia grabada en tu ADN. No formo parte de ningún proceso de aprendizaje ni de un desarrollo programable. No estoy en los libros ni en las comidas familiares de los domingos. Soy tu punto de unión con el resto de los seres vivos. Un vínculo con las generaciones pasadas y futuras. El hilo de conexión imborrable que llevas dentro. Soy impulso pero también inspiración.

Esto no es un reproche. Tampoco una pataleta. No te pido que cambies. Ni que vuelvas a la vida de las cavernas. No he venido a retarte. Solo quiero que recuerdes que, aunque a veces creas que cada vez conversemos menos, aquí seguiré para cuando me necesites.

Llegado el momento no hace falta que busques muy lejos… solo que me escuches.

Firmado: tu instinto animal.

instinto_animal_algo_que_recordar_03

Definiciones

  • Instinto. Definición 1 de la Real Academia de la Lengua Española: conjunto de pautas de reacción que, en los animales, contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie.
  • Instinto. Definición 2 de la Real Academia de la Lengua Española: móvil atribuido a un acto, sentimiento, etc. que obedece a una razón profunda, sin que se percate de ello quien lo realiza o siente.
  • Instinto. Palabra que procede del latín instinctus: “impulso”, “inspiración”.

Showing 6 comments
  • Dani Keral
    Responder

    Esto es tan bueno que he tenido que releerlo y padalearlo una segunda y tercera vez. Gracias instinto por escribir. No nos damos cuenta de lo animales que somos a veces.

    • Lucía y Ruben
      Responder

      No hace mucho alguien nos habló de un estudio que una universidad americana había hecho con dos grupos diferentes de población. Uno de ellos, eran personas universitarias formadas académicamente, el otro personas sin estudios. Les sometían a un test con preguntas de todo tipo, algunas en las que se requerían conocimientos académicos y otras a las que solo se podía responder siguiendo la intuición. Te puedes hacer una perfecta idea de cuales fueron los resultados.

      Los animales no matan por gusto, no destruyen el planeta, defienden a sus crías, viven en comunidad con otras especies, aceptan su destino… Escuchemos nuestro instinto y sintámonos orgullosos de ser animales.

      Gracias por el comentario Dani.

  • Mia
    Responder

    Esto es lo mejor que he leído en meses. Me llegó muy adentro. Tu idioma tiene sentido de nuevo para mí. No es porque te leí, sino porque me transmitiste. Yo temía ya, honestamente, que hubiera perdido la capacidad de relacionarme. Que suerte tengo.

    • Lucía y Ruben
      Responder

      Somos de los que pensamos que hay tantas formas de relacionarse como personas que habitan el planeta. Desde luego esta es una de ellas. Nuestros relatos, como cualquier otra expresión artística, solo existen en el corazón del espectador. Si este te ha llegado adentro, entonces ha conseguido su objetivo.

      Muchas gracias Mia.

  • Florencia
    Responder

    Hace mucho que no leía algo que me hiciera sentir tanto. Hermoso, chicos.

    • Lucía y Rubén
      Responder

      Recién estrenados como padres, hoy más que nunca, hemos retomado nuestra relación dormida con esa vocecita interior y estamos conversando largo y tendido con nuestro instinto. Muchas gracias por tu comentario Florencia.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contáctanos

Dejanos tu mensaje, crítica o sugerencia.

Escribe lo que quieres buscar y presiona Enter para iniciar la búsqueda

desiertos revista otro mapa